LA PUBLICIDAD


La publicidad es una técnica de promociones surtidas, cuyo objetivo fundamental es informar al público sobre la existencia de bien/es o servicio/s a través de medio/s de comunicación con el objetivo de obtener una compensación. Además hace uso de numerosas disciplinas tales como la psicología, la sociología, la estadística, la comunicación social, la economía y la antropología a fin de recordar y/o persuadir para producir, mantener o incrementar las ventas.
Cabe destacar que en ocasiones se confunde el término "publicidad" con el de "propaganda", a este respecto es importante comprender que la propaganda busca la propagación (y persuasión) de ideas políticas, sociales, morales y religiosas sin fines directamente económicamente compensatorios. La publicidad llega a su público objetivo a través de los medios de comunicación. Estos a cambio de una contraprestación previamente fijada (ya sea económica o no) ceden al anunciante o a la agencia unidades de tiempo o espacios disponibles y se comprometen a desarrollar la actividad técnica necesaria para lograr la difusión de la pieza publicitaria.

CLASES DE PUBLICIDAD

Son varios los tipos de publicidad existentes, de acuerdo con los fines que se quieren alcanzar. Sin embargo, se destacan cuatro clases bien definidas:
  • Publicidad primaria o básica: es la que se hace con el objeto de mantener la demanda de los productos.
  • Publicidad de la marca: se refiere a la comunicación publicitaria selectiva, especialmente para anunciar determinadas marcas de bienes o servicios.
  • Publicidad de lanzamiento: es una publicidad planeada con esfuerzos especiales, tendiente a influir en los consumidores, dándoles a conocer las bondades de un producto nuevo
  • Publicidad en imagen: es la que hace una empresa con el fin de crear y mantener su prestigio comercial.

Una buena campaña publicitaria tiene como objeto positivo impulsar a los consumidores a comprar y a asegurar la demanda del producto. La investigación publicitaria es la única manera de saber que su eficiencia se está dando. Al ejercer con suficiente cuidado estas acciones tendientes a orientar bien las actividades de publicidad y promoción, la empresa no puede escapar a la necesidad de asignar suficiente presupuesto al apoyo publicitario que va a fortalecer las actividades de ventas y la demanda continua del producto.
Un reciente estudio indica que los consumidores no siempre captan el mensaje tal como se pretende transmitir. Y en ello suele intervenir, según creen las autoras del estudio, la manera en que las imágenes son presentadas.
La investigación ha puesto de manifiesto que la gente saca conclusiones sobre las características de los productos, aunque no sean explícitas en el texto, solamente por la imagen.




Sin embargo, cuando el texto y la imagen coinciden en dirigir al consumidor hacia una característica, éste se muestra más predispuesto a creer que el producto la posee y es bueno. La consistencia entre la imagen y el texto publicitario ayuda a la gente a sacar conclusiones positivas sobre un producto.
La investigación también demuestra que las sutiles propiedades de la imágenes de un anuncio pueden tener un gran impacto en las impresiones que la gente se forme del producto. Por ejemplo, hacer una cuidadosa elección del ángulo de visión de la cámara, puede influir de manera decisiva en la captación del mensaje que se desea transmitir.
La publicidad influye en consumidores y en empresas, sobre todo en aquellas que forman parte de su competencia:
La publicidad muestra al consumidor distintos usos del producto o la imagen que otorga al consumirlo. La influencia en la mayoría de los productos se basa en dos aspectos, el emocional y el práctico (su función). El mayor esfuerzo publicitario recae en los valores emocionales, puesto que a menudo las diferencias entre productores de distintas marcas es inapreciable, es decir, cuando la gente saborea una bebida no solo aprecia su sabor, sino su imagen.

LA PERCEPCIÓN DEL CONSUMIDOR

El consumidor tiende a recordar un solo mensaje o un solo beneficio del producto. Esta teoría se llama "única proposición de venta", cada producto debe ir asociado a un solo beneficio principal, como por ejemplo, el caso del Volvo, unido desde el principio a la seguridad en el automóvil.
En el mundo de la publicidad, existen diferentes tipos de percepciones por parte del consumidor:
  • La percepción a través del humor: las últimas tendencias publicitarias indican que el humor es uno de los vehículos más seguros a la hora de comunicar, transmitir y ofrecer un producto.
  • La percepción a través de escenar cotidianas: trata de reproducir el día a día, planteando un problema habitual y la solución del mismo. Este es el caso de productos como detergentes, productos para la higiene personal, es decir, la mayoría de productos de gran consumo.
  • La percepción a través de un personaje famoso: en este estilo publicitario, el producto se avala en la fama e imagen de algún famoso.
  • Influencia a través de profesionales: en este caso será un profesional de alguna materia, médicos, pilotos, albañiles, etc... recomendando y asegurando la efectividad de un producto.

CONCLUSIONES

La publicidad ocupa un lugar predominante dentro de la sociedad en la que vivimos, televisión, radio, prensa, etc..., cualquier soporte es bueno para utilizar la publicidad y lanzar un mensaje.

Según un estudio, en la franja horaria de "tarde" se emiten más anuncios de juguetes que en la franja horaria de "noche" y menos sobre alimentación o coches. Los anuncios de colonias son los más emitidos a cualquier hora. En el horario de "noche" junto a la colonia abundaban también anuncios de telefonía y de discos.

INFLUENCIA EN LOS NIÑOS

La publicidad no transmite valores, ya que su fin es económico. Los niños es un colectivo que es muy influenciable, puesto que no diferencian la realidad de la ficción. Se utilizan técnicas como la música, los colores, etc... para atraer su atención.
Ya desde la infancia actúa sobre ellos preparándolos como futuros consumidores. Una etapa en la que aumenta la publicidad dirigida a ellos, es la navidad, en la que abundan los juguetes. En ella se ve claramente una publicidad sexista en la que el consumo según sean muñecas, coches,..., en las primeras van dirigidas a las niñas y anunciadas por ellas, y en los segundos son los niños los protagonistas. Esto debería cambiar aunque hay anuncios que ya lo están haciendo, aún queda un largo camino por recorrer.









Esto también ocurre en la publicidad adulta, como en el vídeo que adjunto a continuación:





La publicidad alimenticia tiene una gran influencia sobre los niños, ya que los incita al consumo de productos poco recomendables para la salud, y ellos no diferencian la cantidad de producto que deben consumir. También los adultos son responsables, como ejemplo, en los colegios tampoco se fomenta el consumo de otros productos saludables, y por el contrario siempre existe repostería, en cambio no ofertan fruta.




Que toda la publicidad vaya dirigida a productos menos saludables conlleva a una mala alimentación y fomenta la obesidad.
Una pregunta que nos podemos hacer es: ¿Por qué la publicidad dirigida a los niños es motivo de preocupación? Esta influye mucho en ellos, porque al estar muchas horas delante de la televisión y no realizar actividades físicas se fomenta el sedentarismo. Los anuncios emitidos en esas franjas horarias también le incita al consumo de ciertos productos, y esto provoca mayor obesidad infantil y adolescente.
Existe poca publicidad dirigida a los niños relacionada con productos más saludables, como ejemplo el vídeo que añado a continuación:




Para contrarrestar los efectos de este tipo de publicidad debemos fomentar en los niños el deporte, los juegos al aire libre, y otras actividades que en los años 70 y 80 se realizaban y que muestro algunas de ellas en el siguiente vídeo. Se muestran los juegos de aquella época que son muy distintos a los actuales y podemos observar la diferencia existente. En los años 70 y 80 la creatividad y la imaginación la desarrollaban los propios niños por sí mismos, al no disponer los juguetes de movimiento ni pilas, en cambio hoy en día todos los juguetes disponen de actividad, por lo que el niño no se esfuerza y se cansa antes de ellos.



Otra diferencia de esa época es que se fomentaba que los niños se acostaran a una hora determinada, para que pudieran descansar las horas necesarias. En cambio, ahora los niños se acuestan por lo general más tarde, repercutiendo esto en las actividades que desarrollan a lo largo del día.